Rinoplastia:

 La nariz es una de las características más importantes del rostro humano. Hombres y mujeres que no están satisfechos con la forma o tamaño de sus narices pueden mejorar su apariencia a través de un procedimiento quirúrgico. La Rinoplastia, o cirugía para modificar la forma de la nariz, es uno de los procedimientos más comunes de toda la Cirugía Plástica y fue uno de los primeros en desarrollarse.

La Rinoplastia puede reducir o incrementar el tamaño de la nariz, cambiar la forma de la punta o el dorso, afinar la abertura de las narinas o cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior. Además, puede corregir defectos de nacimiento o traumatismos y mejorar problemas respiratorios asociados.

La Rinoplastia puede mejorar su apariencia (toda nariz es mejorable quirúrgicamente) y su propia auto-estima, sin que esto presuponga obtener el resultado deseado por usted como "ideal", ni que la gente la "mire diferente" luego de la operación. La nariz no es un "hecho aislado" en la cara y forma con ella un todo que debemos respetar para que la ARMONÍA sea lo que prevalezca en el resultado final.

Si bien algunos cirujanos prefieren no operar a los adolescentes, se debe considerar que no hay ningún problema en realizar la operación a partir de los 14 años. Si son más jóvenes es fundamental tener en cuenta que la deformidad nasal que posean les traiga graves problemas sociales y no sea solo un capricho de los padres. Tampoco hay edad "hacia arriba" que impida o limite la cirugía, ya que en cualquier momento de la vida se puede necesitar un cambio que devuelva armonías perdidas por el envejecimiento.

Cuando se realiza una Rinoplastia por un buen Cirujano Plástico las complicaciones son infrecuentes y si las hay son menores.

Luego de realizada la cirugía aparecen en la piel, especialmente en la región orbitaria, marcas de sangrado (equímosis) que en general van desapareciendo en 4 o 5 días.

Como paso previo a cualquier cirugía es indispensable realizar estudios clínicos y de laboratorio que indiquen su estado de salud actual. Estos son: análisis de sangre con pruebas de coagulación incluidas, un electrocardiograma con evaluación del riesgo operatorio y radiografías de sus senos paranasales cuando se sospecha una desviación del tabique o bien hay signos directos o indirectos de Insuficiencia Respiratoria Nasal.

La rinoplastia puede realizarse bajo anestesia local o general, de acuerdo al tipo y extensión de la cirugía y en base a lo que usted y su cirujano prefieran.

Mediante la anestesia local, usted tendrá una sedación suave realizada por un anestesiólogo, en tanto su nariz y el área circundante estarán dormidas, mediante anestesia local, sintiendo solamente el tacto y la presión pero NO dolor.

 

La Rinoplastia usualmente dura entre una y dos horas, aunque algunos procedimientos pueden extenderse aún más.

Durante la cirugía, la piel se separa de la estructura osteocartilaginosa de soporte, la que es modelada a la forma deseada (quitando la giba, afinando la base, etc.). Luego la piel se adaptará a la nueva estructura creada.

Luego de finalizada la operación se coloca un yeso que ayudará a mantener la forma obtenida. También podrán colocarse en ambas fosas, cuando la situación lo requiera (especialmente luego de operaciones de tabique), unos tapones con ungüento antibiótico, para estabilizar el tabique y sus estructuras adyacentes.

Después de la cirugía, especialmente las primeras 24 horas, sentirá su cara hinchada, su nariz puede molestar y podrá tener un leve dolor de cabeza. Ninguno de estos síntomas serán importantes y pueden controlarse a la perfección mediante analgésicos.

Durante el primer día deberá permanecer en cama y levantarse solamente para ir al baño. La posición semisentada al estar en la cama es fundamental para evitar que aumente el edema.

Notara que tanto el edema como la equímosis alrededor de los ojos aumentara en las primeras horas, llegando a su pico entre las 48 a 72 horas. La aplicación permanente de hielo en la región disminuirá considerablemente estas molestias y le ayudará a sentirse mejor.

Tanto la toma de antibióticos como antiinflamatorios se indicarán cuando el caso lo justifique, pero no son usados en forma constante.

Un mínimo sangrado será observado durante las primeras horas, el que ira disminuyendo en forma notable y progresiva hasta quedar reducido a la salida de un liquido rosáceo, el que desaparecerá luego de 3 o 4 días. La sensación de "nariz tapada" persistirá unos días más, hasta que las costras que están dentro de la nariz caigan solas y luego finalmente desaparezca el edema en todas las estructuras internas.

Si se dejaron colocados tapones, estos serán retirados entre las 24 a 48 horas. El yeso se quita a los siete .

 

La mayoría de los operados de nariz pueden realizar una vida prácticamente "normal" luego de 48 horas, teniendo el solo impedimento de como luce para los demás. Lógicamente no podrá realizar ningún tipo de esfuerzo, especialmente agacharse y se recomienda no masticar en exceso. El dormir semisentado se puede interrumpir a los 5 días de operado.

A partir de la semana ya se podrá realizar una vida normal (ir al colegio, trabajos sedentarios, etc.), no pudiendo aun realizar esfuerzos que aumenten la presión sanguínea en la cabeza, ya que esto provocaría mayor edema o tal vez sangrado.

Los deportes o actividad física pueden retomarse recién a los 30 días. Algunas actividades como correr o nadar pueden comenzar a realizarse a los 15 a 20 días.

Tu nueva imagen

En los días siguientes a la cirugía con el rostro edematizado y con moretones es muy fácil olvidarse que la nariz lucirá muy bien. Es por eso que muchas personas se sienten algo deprimidas temporalmente luego de la operación; esto es absolutamente normal y entendible.

El reposo asegura que este estado sea pasajero. Día tras día, tu nariz lucirá mucho mejor y el ánimo irá cambiando de la tristeza e incertidumbre a la alegría de observarte con las modificaciones que tanto buscabas antes de la cirugía.

En el postoperatorio, experimentarás algunas inesperadas reacciones de amigos y familiares. Te dirán (muy pocos) que estabas mejor antes. Otros (muy pocos también) que estas excepcional, pero la gran mayoría, no notará tu cirugía y si te dirán que "algo a cambiado" en tu rostro, pero no sabrán que es. En todos estos momentos es donde deberás recordar y no perder de vista que, la decisión de operarse ha sido tuya y de nadie más. Si alcanzas estos objetivos, luego tu cirugía será un suceso, pues eres tu quien debe sentirse bien y no los demás.


 

© Clínica Dr. Falbo - Av. Córdoba 1215 Piso 10 Ciudad Autónoma de Buenos Aires Argentina

TEL: (54-11)  4816-3515    4815-8989  info@clinicafalbo.com.ar